• Cascanueces

El reino del Kraken

El caladero de Carrandi, a veinticinco millas de Gijón, es un hábitat del calamar gigante.

En las crónicas que recogen los episodios más fascinantes de nuestras "ciudades invisibles", hoy nos detenemos de nuevo en Gijón. En una entrada reciente hacíamos referencia a Teresa Prieto, quien fue no solo fue acusada de prácticas de brujería en el S. XV, sino también de ser ella misma una Stryx -aterradora criatura mitológica- camuflada bajo apariencia humana. El folclore asturiano es, ciertamente, una fuente inagotable de sugestivas historias, y si en el caso de la Bruja de Jove la historia se ubicaba en los ancestrales bosques, hoy volvemos la vista al no menos sugerente Mar Cantábrico para evocar al aterrador "Kraken".


Crónicas que se pierden en la noche de los tiempos ya hablan de una temible criatura marina que flotando sobre la superficie se asemejaba a una ínsula, y dotada de múltiples y poderosos brazos era capaz de apresar un barco para arrastrarlo al fondo. Así lo describe el rey Sverre I de Noruega en un relato escrito en el año 1180, haciendo a su vez referencia a una de los "personajes" sobre los que se asienta la formidable mitología nórdica. Sin embargo, la presunta existencia del monstruo va más allá de los reinos de los mares helados y los majestuosos fiordos, puesto que se ha consignado en relatos de viajeros y marinos a todo lo largo del globo, asentando un mito que ha inspirado numerosos libros (sin duda el más reconocible, 20.000 Leguas de viaje submarino, de J. Verne). Pero antes de dar por zanjado el asunto con un mohín de superioridad racional y archivado en la carpeta de "supersticiones varias", quizá sea interesante proponer una reflexión: no debemos olvidar que la misma Humanidad que ya pone fecha a los viajes espaciales a Marte, todavía desconoce la mayor parte de lo que esconden los océanos de su propio planeta a partir de cierta profundidad. Por tanto parecería prematuro descartar la existencia de animales de proporciones gigantescas, capaces de aguantar la tremenda presión del agua, en las numerosas simas inexploradas que yacen bajo las capas superficiales de los mares...


El Kraken tiene su equivalente animal y comprobable científicamente en ciertas especies de calamares gigantes (Architeuthis dux ) de reciente descubrimiento. En 1953 apareció un ejemplar de 18 metros de longitud varado en las costas danesas y desde entonces se han hallado otros en playas de diversas partes del mundo (incluyendo las asturianas), o capturados accidentalmente por las redes de arrastre de los pesqueros. El estudio posterior de esta esquiva criatura demuestra, entre otros sorprendentes datos, que posee los ojos más grandes del reino animal, que es rápida y muy fuerte, y que tiene un único depredador capaz de hacerle frente: el no menos temible cachalote. Una muestra de lo difícil que es la observación en su hábitat natural es el hecho de que tan solo existe una filmación de 2005 conseguida por un grupo de científicos japoneses.


Como se indicaba, en los últimos años han aparecido diversos ejemplares varados en las costas asturianas atribuyéndose la probable causa, como en el caso de los cetáceos y otras especies, a la contaminación acústica de prospecciones marinas. Esta proliferación de Architeuthis muertos en el litoral permitió la constatación de la existencia de colonias de calamares gigantes en caladeros ubicados a pocas millas de la costa, entre Luarca y Gijón, principalmente en la sima de Carrandi, donde se presume existe una densa población. Asimismo, el interés por este fenómeno impulsó la creación de un instituto para el estudio y conservación de estos fascinantes animales, CEPESMA ( Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas), ubicado en las cercanías de Luarca.


Como puede deducirse, el campo abierto sobre la coincidencia entre mito y realidad no ha hecho más que comenzar, y sin duda deparará en el futuro grandes sorpresas. Lo que hoy es ya un hecho comprobado es que no muy lejos de Gijón, en varias de las simas oceánicas que se abren hacia las profundidades, existe una criatura que nos conecta directamente con el terrible Kraken de los antiguos.