• Cascanueces

Espejo

Reflejo de los edificios más icónicos de León

Nadie que visite por vez primera León debería obviar la vista a la catedral, sublime representación del arte gótico en Europa. Sus inmensos vitrales (ejemplo de un oficio hoy prácticamente perdido, en el que participaba tanto el hábil manejo de lo tangible como el de la inaprensible luz) son testimonio de un tiempo en que el conocimiento para el pueblo llano era terreno vedado salvo por la tradición oral y por estas 'viñetas' multicolores que se extendían ante su fascinada mirada. Este profundo significado fue tenido muy en cuenta por Luis M. Mansilla y Emilio Tuñón cuando recibieron el encargo de diseñar el que sería otro de los iconos arquitectónicos de la ciudad, el MUSAC, llamado a acoger el arte más vanguardista del siglo XXI. En consecuencia, uno y otro edificio pueden considerarse como dos hitos complementarios en la línea del tiempo. Su íntima conexión supone uno de los más hermosos 'diálogos' entre edificios de una misma ciudad, pues la fachada del MUSAC es, precisamente, homenaje a una de las vidrieras ("El halconero") de la catedral, 'pixelada' para después reproducirse sobre la misma. Hoy contemplamos con admiración esta íntima relación, y no podemos por menos que entenderla como un espejo en el que, trascendiendo las barreras del tiempo, la ciudad contempla su pasado y su presente.