• José Ignacio Delgado

Mercado de la Marquesina


Final de jornada en La Marquesina

Siempre que visito una ciudad, intento conocer sus mercados. Es una experiencia intensa descubrir los productos de una tierra que no es la habitual, dejarse envolver por sus aromas, recrearse en los colores que asaltan la vista. Un mercado al aire libre es la representación de la esencia misma en que se basa la relación social entre seres humanos: el intercambio. Su fórmula apenas ha variado desde el origen de los tiempos, y es universal. Frente a la uniformidad, las líneas de caja y el imperio del plástico, comprar en los mercados tradicionales es una alternativa que debemos reconsiderar. Pequeños productores, para los que prima la calidad sobre la mera apariencia, dependen de esta forma de comercio ancestral.


Valladolid, la ciudad donde vivo, cuenta con un emblemático mercado al aire libre. En su tiempo, el espacio lo ocupaba El Campillo, hoy cubierto y no muy lejos de la Plaza de España. El también llamado Mercado de La Marquesina, es el punto de encuentro diario con los proveedores locales de frutas y verduras. El matiz poético lo aportan los puestos de flores.


Estampas Urbanas: Final de jornada en La Marquesina.

Plaza de España (Valladolid). Mayo 2019.

©José Ignacio Delgado