• José Ignacio Delgado

Cretinos y Girasoles

Otro atentado a nuestra cultura

Con la esperanza de vivir con Gauguin en nuestro estudio, pintaré una serie de cuadros.

Nada más que grandes girasoles...


-De una carta de Van Gogh a su hermano Teo-



No rebajaré este pequeño refugio cultural con alguna imagen de esas cretinas que han atentado contra uno de 'los girasoles' de Van Gogh. Ha ocurrido en la National Gallery de Londres. Latas de sopa como munición, 'rojo Heinz' chorreando sobre ocres y amarillos y un confuso, airado, mensaje reivindicativo. Luego han intentado pegarse las manos a la pared. No sé si por pura ignorancia, o a causa de su evidente imbecilidad, o para que no les afectara la epidermis (estas conjeturas no son excluyentes, más bien complementarias), el pegamento utilizado, inofensiva cola de carpintero, no era el adecuado. No tuvieron valor para impregnarse de loctite y dotar a su performance de una dimensión más dramática mediante la fusión de los cuerpos con el edificio. Tampoco suficiente background intelectual para deducir que si hubieran utilizado la marca Campbell, algún tertuliano (o youtuber) ya habría propuesto reflexivos vínculos entre la oreja cortada del holandés y el peluquín de Andy Warhol.


En el vídeo que recoge el acto vandálico, y mientras la sopa resbala sobre el cristal protector hacia el suelo, se escuchan las siguientes soflamas: “¿Qué vale más, el arte o la vida? ¿Vale más que la comida? ¿Vale más que la justicia? ¿Qué nos preocupa más, la protección de una pintura o la protección de nuestro planeta y de la gente? La crisis por el coste de la vida es parte del coste de la crisis del petróleo”. Por mi parte, nada que comentar sobre este ejemplo de coherencia discursiva. Me recuerda al Estado Islámico cuando sus terroristas redujeron a polvo los tesoros milenarios de Palmira: fanatismo, fundamentalismo, autoritarismo. Las 'activistas' dicen actuar en nombre de la organización JustStopOil, fundada (entre otros) por Aileen Getty, nieta del magnate del petróleo J.P. Getty, patriarca de una de las famiglias más poderosas del mundo. Desde su creación, JSO está sustentada (entre otros) por Climate Emergency Found, a la que contribuyen con grandes sumas artistas del entretenimiento norteamericano. Esos mismos que nos echan la bronca por no tener ya un Tesla o por pretender ducharnos a diario.


Van Gogh pintó girasoles durante muchos años. A través del retrato de estas flores, nos comunica profundos mensajes sobre la fragilidad y fugacidad de la vida, investiga sobre el cromatismo y las texturas, experimenta con diferentes mezclas de óleos como el famoso 'amarillo de cromo', que al envejecer se torna verdoso. Contemplar una pintura de Van Gogh es enfrentarse al inexplicable vértigo de la propia existencia, que él siempre vivió como al borde un abismo. Leer las cartas a su hermano Teo permite comprender la dimensión humana de un artista divino. Feliz ante ante la próxima llegada de su amigo Gauguin, quiso decorar las paredes de la humilde habitación que le había preparado y de ahí nació la deslumbrante serie de girasoles de Arlés.


Dos pobres imbéciles, enfermas de odio, han atentado esta semana contra un bello cuadro que es, además, símbolo de todo lo bueno que nos hace trascender como especie. Siento deslizarse esa roja viscosidad como si la hubieran arrojado a mi propio rostro.


Los girasoles de Van Gogh fueron y serán siempre un acto de amor.