• Cascanueces

Museo de Jovellanos

Una joya arquitectónica que recuerda la figura del ilustrado gijonés.

Plaza de Jovellanos, s/n (33201 Gijón-Asturias)

Localización.

La prolija y apasionante historia de la ciudad de Gijón tiene en la figura de Gaspar Melchor de Jovellanos uno de sus ejemplos más ilustres. Y por una vez bien puede decirse que el adjetivo se adapta a la perfección al personaje, pues no en vano nos referimos, seguramente, al más destacado representante en España de aquella corriente política, social y cultural, La Ilustración, que durante el siglo XVIII atravesó Europa. De la figura de Jovellanos (1744-1811), nunca suficientemente ponderada, volveremos a hablar en una próxima entrada de nuestra serie "Crónicas", pero hoy nos fijamos en el extraordinario caserón que le vio nacer y donde pasó gran parte de su vida, y que constituye uno de nuestros rincones predilectos.


La casa-museo se ubica en el barrio de Cimadevilla, dentro de lo que fue la ciudadela romano-medieval. A causa del apoyo que el comandante Laso García dio al rey Enrique III de Castilla durante el asedio de Gijón, este le regaló el terreno donde construiría su casa. No obstante, no sería sino hasta el año 1548 y tras sucesivas ampliaciones cuando el edificio se asocia definitivamente, mediante escritura, al apellido Jove-Labandera, familia de la cual descendería Jovellanos. La construcción se inscribe en el estilo señorial asturiano desde el siglo XVI: dos sólidas torres cuadradas unidas por un bloque de vivienda con patio interior que sirve de distribuidor.


El Museo Casa Natal de Jovellanos abrió sus puertas en 1971, con la colección artística municipal, hasta entonces expuesta en la planta baja del Antiguo Instituto Jovellanos. Su contenido se centra principalmente al estudio y difusión de la figura del ilustrado, así como en la conservación, documentación, investigación y difusión del patrimonio artístico municipal, con numerosas muestras, actividades y exposiciones. Hoy constituye una visita obligada para todo aquel que desee conocer más de cerca la vida y obra de uno de los hijos predilectos de Gijón, y deleitarse además con uno de los mejores ejemplos de la arquitectura señorial asturiana.