• José Ignacio Delgado

Pachín de Melás

Destacado autor gijonés de principios del S. XX, publicó su obra en lengua asturiana.


Emilio Robles Muñiz (Gijón, 1877-1938), mejor conocido por el pseudónimo con el que firmaría la mayor parte de su producción, forma parte de la historia de la ciudad no solo por su obra literaria, sino también por su esfuerzo en la divulgación de la identidad asturiana. Articulista, prosista, poeta y dramaturgo, promotor de numerosas iniciativas artísticas, defensor de las clases menos privilegiadas a las que dedicó numerosas páginas, su empeño en dar a conocer la ancestral lengua asturiana le encumbró como un personaje de referencia en la cultura de su tiempo. Su popular kiosko de prensa de estilo modernista, La Farola, sito en la Plaza Seis de agosto, llegó a convertirse en un lugar de encuentro para intelectuales y autores de Gijón, y fue quemado por falangistas tras su entrada en la ciudad en 1937. Apasionado defensor del legado del Ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos, puso a salvo sus restos durante la Guerra Civil, librándolos del fuego que asoló la iglesia de San Pedro. Su significancia como activista republicano hizo que fuera represaliado al acabar la contienda, muriendo en la cárcel de Coto. Es de lamentar que los libros de Pachín hoy se encuentren descatalogados, siendo tan solo posible adquirir algún ejemplar aislado en el mercado de segunda mano. Sería muy de agradecer que algún editor o institución tomara interés en recuperar la figura y la obra de un destacado gijonés que llevó siempre a gala su origen y su lengua.



Toi rucando los dientes de coraxe,

ximielgando nel aire la cibiella,

llanciando un ¡xuxú! provocativu

con barruntos nel cuerpu de quimera.

¡Arrepáresme bien!, ¿mires quién soy?,

soy Pachín de Melás, el de Sotera,

qu'oyéndome gufar enfurecíu

cinco veces fuxó de min la güestia.

Soy el gallu, ¡sandiez!, de la quintana,

pos lo mesmo en magüestu que n'andecha,

n'entrando Pachín falando arrecio,

¡adiós mundu!, podéis atar la llengua.

A Pinón del Bardial por char de ronques

desficii el focicu el di la fiesta

y batielu además d'una mocada

¡cibiellazos!... son gala pa'l babieca.

Con que asín, rapazacu, munchu güeyu;

y si acasu pasares per mio vera,

asepárate muncho, ponte lloñe,

qu'el fueu de los mios güeyos da ceguera.


("Autorretrato quimérico", 1909 - Pachín de Melás)