• Teresa Ramos

"Ya es primavera..."


Este año, que debo estar muy despistada, no he visto en la tele la llegada de la primavera con el famoso anuncio de: “ya es primavera en El Corte …”. Así que acudo a la página del Observatorio astronómico nacional donde muy detalladamente se nos informa que el equinoccio primaveral en España es el 20 de Marzo de 2022 a las 16:33:23.

A partir de este horario y latitud sacad vuestras propias conclusiones, estéis donde estéis. Solo es cuestión de matemáticas. Pero aún más fascinante que esa exactitud es la percepción del propio reloj interior que marca la llegada y permanencia de la luz con más intensidad, y de las células produciendo ese "qué se yo" primaveral capaz de despertar un sistema biológico que brota con toda la fuerza. Renovar nuestra frescura natural experimentando cada año una versión 2.0 de nosotros mismos más fuerte, más fértil y creativa.


Durante el equinoccio la noche y el día duran el mismo tiempo, balance perfecto de luz y oscuridad. Este hecho puede llevar a una reflexión sobre el eterno estado dual de la danza entre los opuestos, que tal vez se vuelvan complementarios en su caminar y que recuerdan la sabiduría ancestral de hallar el equilibrio.


Y entonces recuerdo a Battiato y su canción “La sombra de la luz”, que suelo escuchar mientras percibo un sentido de la cercanía que me sirve parar equilibrar el espíritu con ese otro equilibrio perfecto que nos regalan los astros.


Buscad un espacio íntimo, cerrad los ojos, escuchad atentamente y acaso sentiréis conmigo cómo gira el universo:


La sombra de la Luz (1991) Franco Battiato


Defiéndeme de las fuerzas contrarias

en el sueño nocturno, cuando no soy consciente,

cuando mi sendero se hace incierto.

Y no me dejes nunca más.

No me dejes nunca más.

Devuélveme a las zonas más altas,

a uno de tus reinos de calma.

Es tiempo de escapar de este ciclo de vida.

Y no me dejes nunca más.

Porque los gozos del más profundo afecto

o del anhelo más sutil

sólo son la sombra de la luz.

Recuérdame lo infeliz que me siento

lejos de todas tus leyes.

¿Cómo no malgastar el tiempo que me queda?

No me dejes nunca más.

Porque la paz de ciertos monasterios

o la armonía vibrante de todos mis sentidos

sólo son la sombra de la Luz.